Lucileide Santana: Prosperando en el Amazonas con cacao

Lucileide Santana, cariñosamente llamada "Nega", es una de las productoras de cacao del proyecto "Territorios Inclusivos y Sostenibles en la Amazonia" en el asentamiento de Tuerê, en el norte de Brasil. Convocada por Solidaridad a su evento aniversario de 10 años en Brasil, compartió su experiencia con modelos agroforestales que combinan el cultivo de cacao con otras especies nativas, generando renta e inclusión social.

Nega nació en Novo Repartimento, a 60 kilómetros de donde se encuentra su finca en Tuerê. Según el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (Incra), Tuerê es uno de los mayores asentamientos de pequeños productores rurales de América Latina, con más de 200 mil hectáreas y tres mil familias. Fundado en la década de 1980, Tuerê es un ejemplo de proceso migratorio y ocupación desregulada de la región amazónica.   

A pesar de la deforestación causada por el poblamiento, Tuerê aun mantiene grandes áreas de bosque cerrado que alberga una gran biodiversidad, con innumerables especies de plantas, como castaños, andirobas, cedros, caucho y guaraná. La selva también es hogar de animales como anacondas, jaguares, caimanes, pacas, cotias y familias de monos aulladores, cuyos sonidos se escuchan desde lejos. Y, en este mismo espacio, la producción de alimentos por parte de pequeños y pequeños agricultores permite su subsistencia y permanencia en el campo, además de asegurar parte de los alimentos que llegan a la mesa de las familias en Brasil y en el extranjero.

“En 1997 fuimos invitados a vivir en el asentamiento. Mi padre fue uno de los pioneros en la región", declaró "Nega". En 1991, los moradores de Tuerê habían empezado a recibir incentivos de la prefectura para cultivar cacao en el asentamiento. "La mayoría de los que hoy tenemos cacao empezamos así. Después de ese incentivo, todo el mundo comenzó a sembrar cacao también", contó. 

Al igual que los cerca de 150 productores que trabajan con Solidaridad en la región, Nega ha sido testigo de cambios significativos en su familia en los últimos años.

"Ser una productora rural, y mujer, en la Amazonia es muy gratificante, principalmente tratándose de cacao, que empezó siendo muy difícil pero que ahora llevo mucho mejor. Me provoca orgullo decir que son una productora de cacaode tuerê, junto a mi familia", declaró.

El relevo generacional es uno de los pilares del accionar de Solidaridad en la región para construir una agricultura ambientalmente responable, socialmete inclusiva y económicamente rentable. En el caso de Nega, eso se viene confirmando. "Mis dos hijos ya están involucrados, trabajando en la producción. Ellos ya están pensando en quedarse aquí y seguir adelante con este trabajo", dijo. 

Liderazgo femenino

Para las mujeres productoras, el crecimiento y la valorización de la producción de cacao genera también un proceso de empoderamiento. Entre los productores organizados, Nega es reconocida como una figura líder. "Considero que el espíritu de liderazgo lo llevo en la sangre. Mi abuelo ya era líder de su comunidad, como lo fue también su padre, y yo desde pequeña siempre lo acompañé. Por eso aprendí a estar rodeada de personas y a liderar ayudando a quien lo necesite en la comunidad", recordó.

Interpelada sobre cómo imagina el futuro de las productoras y los productores familiares en la Amazonia, reveló: "Yo estoy muy feliz. No quiero cambiar mi peñon por la ciudad. Lo que quiero para el futuro es más ayuda, principalmente para las mujeres, para cambiar y mejorar la vida de las mujeres productoras. Que podamos tener más soscios como Solidaridad". 

  • Información de Contacto

    Joyce Brandão

    Gerente Programas Cacao, Ganadería y Soja Brasil